sábado, 22 de agosto de 2009

Sesión 1: Programa Semestral

ORIENTACIÓN EDUCATIVA III
QUINTO DE BACHILLERATO
PROGRAMA TERCER SEMESTRE


SESION INTRODUCTORIA
AGOSTO DE 2011

I. ANTECEDENTES
Al cursar el primer y segundo semestre de esta asignatura comienzan preguntándose por sí mismos. Se pretende durante este curso acceder a una visión antropológica equilibrada y coherente, que fundamenta cualquier propuesta de formación humana. Por más que se indague con la ciencia y se descubran nuevos mundos, el ser humano siempre se enfrentará a las mismas preguntas en los momentos clave de su vida ¿quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Cuál es el sentido de la vida? ¿De qué manera puedo enriquecerme como persona y contribuir con los demás? etc. Dar los elementos para una respuesta libre y responsable es el objetivo de esta materia. Aquí están de fondo los acercamientos teóricos que algunos pensadores han postulado para entender los diversos dinamismos presentes en el ser humano y con ello se construye un modelo de persona, que está abierto y siempre puede ser enriquecido.

II. OBJETIVO
El estudiante se reconocerá como sujeto de transformación social y asumirá una postura crítica ante las aportaciones de los movimientos, personajes históricos y personas, para enfrentar los retos del mundo actual.

III. METODO
El método de SEMINARIO supone una intensa actividad por parte del estudiante y un acompañamiento cercano y personal de los profesores. La dinámica de SEMINARIO exige tres momentos:

a. Una adecuada preparación de cada sesión. Los estudiantes tendrán antes de cada sesión una lectura, trabajo o tarea, que deberán ser preparados por el estudiante como condición para participar en el SEMINARIO.
b. Participación durante el Seminario. El estudiante llegará con las lecturas, trabajos o presentaciones reflexionadas y expondrá su punto de vista, su experiencia y lo que le provoca la lectura, con calidad y profundidad.
c. Acompañamiento del profesor. El profesor al término de cada sesión, hará una “cierre” del tema reflexionado, aportando distintos puntos de vista y orientando la reflexión según los valores que el Instituto Oriente propone para los estudiantes en colegios jesuitas.

IV. CONTENIDO DEL SEMINARIO
El contenido de la materia de Orientación Educativa en Bachillerato estará englobado en torno a tres ejes fundamentales:
- CUARTO DE BACHILLERATO: ANTROPOLÓGÍCO
- QUINTO DE BAHILLERATO: SOCIAL-CRISTOLÓGICO
- SEXTO DE BACHILLERTO: ECLESIOLÓGICO

Durante las sesiones programadas del taller en este semestre, abordaremos distintas problemáticas que responderán al bloque Social.

V. EVALUACION
De acuerdo al Reglamento General del Bachillerato del Instituto Oriente (RGBIO), en su página 23, Anexo I, refernte a Formación Ignaciana, “Esta coordinación tiene sus propios reglamentos derivados de este reglamento […] Los alumnos que no cumplan con las actividades establecidas en la forma indicada por el Centro de Formación Ignaciana, serán sancionados…”, así como también en su página 12, inciso 5, sobre “Otros requisitos de acreditación de la materia”. (Favor de leer el reglamento completo)

Los criterios para evaluar el seminario son los siguientes:
a. ASISTENCIA. La asistencia es OBLIGATORIA a todas las sesiones del seminario, sólo se permitirá TRES inasistencias justificadas al semestre. A partir de 4 faltas el alumno estará en extraordinario automáticamente.







b. PREPARACION DE CADA SESION. El profesor asignará lecturas, tareas, presentaciones o trabajos para las sesiones. Las tareas tendrán un valor máximo del 30% de la calificación parcial.
• NOTA: El plagio de un trabajo es DESHONESTIDAD INTELECTUAL, considerado como falta grave que se sanciona con SUSPENSIÓN de clase y NOTIFICACIÓN a los padres de familia. Y perderá el 30% asignado a tareas o trabajos. Dicha sansión aplica a todos los involucrados.

c. EXAMEN. El estudiante realizará dos exámenes de acuerdo a los periodos de exámenes indicados en el calendario. Cada examen englobará los aspectos vistos durante las sesiones y tendrá un valor del 50%.

d. EVOLUCIÓN EN SU DESEMPEÑO. El alumno podrá obtener su 20% según la calidad en las participaciones, actitud propositiva, conducta, disposición y evolución significativa.

e. El promedio de la PREPARACIÓN DE CADA SESIÓN, EXÁMEN Y APRECIACIÓN DEL PROFESOR darán la nota final. Las dos evaluaciones parciales corresponden al 60% de la calificación semestral y el 40% restante será evaluado por medio de un trabajo semestral.

• SANCIONES. De no cubrir los requisitos del SEMINARIO, el alumno no acreditará la materia (el mínimo aprobatorio es 6), deberá pagar y presentar su examen extraordinario que engloba el total de lo visto en el semestre.


VI. PLAN DE SESIONES

SESION No. 1, 2, 3 y 4
(15 al 26 de agosto)
INTRODUCCION AL SEMINARIO
Programa y recuperación del semestre anterior.

SESION No. 5 y 6
(29 de agosto al 2 de septiembre)
UNIDAD I. Influencia de los principales fenómenos
socioculturales de nuestra época
1.1. Contexto personal: la persona frente a su realidad social, económica,
Política, cultural y religiosa.

SESION No. 7 y 8
(05 al 09 de septiembre)
1.2. Principales fenómenos socioculturales en la posmodernidad.
1.2.1. Globalización.
1.2.2. Neoliberalismo.

SESION No. 9 y 10
(12 al 16 de septiembre)
1.2.3. Multiculturalidad e interculturalidad.









SESION No 11 Y 12




(19 al 23 de septiembre)




Repaso

21 al 30 de septiembre PRIMERA EVALUACIÓN

SESION No. 13 y 14
(26 al 30 de septiembre)
Repaso
Revisión.

SESIÓN No 15 Y 16
(3 al 7 de octubre)
UNIDAD II. Movimientos, personas y personajes trascendentes en la
historia humana y personal.
2.1. Conceptualización de movimientos socioculturales.
2.1.1. Principales movimientos socioculturales de la época.
Descrpción: manifestaciones, códigos y expresiones.
Contexto: antecedentes y significado.

SESION No. 17 Y 18
(10 al 14 de octubre)
2.2. Personas y personajes históricos como modelos de trascendencia humana.
2.2.1. Exploración de la vida, crisis, encrucijada, respuesta y legado de
personas y personajes que han contribuido a la humanización.

SESION No. 19 y 20
(17 al 21 de octubre)
UNIDAD III. Sentido de pertenencia sociocultural: una
invitación
a trascender
3.1. Identificación y sentido de pertenencia sociocultural.
3.1.1. Imitación y apropiación.
3.1.2. Resignificación y sentido.

SESION No. 21 y 22
(24 al 28 de octubre)
UNIDAD III. Sentido de pertenencia sociocultural: una invitación
a trascender
3.1. Identificación y sentido de pertenencia sociocultural.
3.1.1. Imitación y apropiación.
3.1.2. Resignificación y sentido.

SESION No. 23 y 24
(31 de octubre al 4 de noviembre)
3.2. Una respuesta humanizante.
3.2.1. Contraculturalidad, creatividad y autenticidad en las respuestas.

SESION No. 25 y 26
(7 al 11 de noviembre)
3.3. Mi trascendencia.

SESION No. 23 y 24
(14 al 18 de noviembre)
REPASO

22 al 30 de noviembre SEGUNDA EVALUACIÓN

Del 28 de noviembre al 02 de diciembre ENTREGA DE TRABAJO Y REVISIÓN DE NOTAS.

¡ANIMO, CONTAMOS CON TU ENTUSIASMO E INTERES, PARA QUE ESTA EXPERIENCIA SEA LO MAS PROVECHOSA HUMANA Y ESPIRITUALMENTE PARA TI!

CENTRO DE FORMACION IGNACIANA.

Sesión 2: Repaso Antropología de Zubiri

Sesión 3: Cuestinario sobre el Contexto

  1. Qué significado tiene que les llamemos a los Josés, Pépe?
  2. ¿Por qué los franceses acostumbran bañarse una vez a la semana?
  3. ¿Qué significado tiene la expresión O.K.? (no nos referimos a la traducción “está bien”)
  4. ¿Por qué le decimos a los norteamericanos “gringo”?
  5. ¿Qué significa la expresión ¡¡Aguas!!?
  6. ¿Por qué los Raramuri dan vueltas un día completo?
  7. ¿Por qué los novios echan reja?
  8. ¿Por qué el Oriente es una escuela llena de nacos?
  9. ¿Por qué los papás no admiten de regreso a una novia robada?
  10. ¿Por qué la hija menor no puede casarse y tiene que quedarse a cuidar a los padres?
  11. ¿Por qué Dios no puede tener nombre?

Sesión 4: Los Siete Saberes Necesarios

LOS SIETE SABERES NECESARIOS
EDGAR MORIN


CAPÍTULO II
LOS PRINCIPIOS DE UN CONOCIMIENTO PERTINENTE


1. DE LA PERTINENCIA EN EL CONOCIMIENTO

La era planetaria necesita situar todo en el contexto en la complejidad planetaria.

El conocimiento del mundo, en tanto que mundo, se vuelve una necesidad intelectual y vital al mismo tiempo. Es el problema universal para todo ciudadano del nuevo milenio: ¿cómo lograr el acceso a la información sobre el mundo y cómo lograr la posibilidad de articularla y organizarla? ¿Cómo percibir y concebir el Contexto, lo Global (la relación todo/partes), lo Multidimensional, lo Complejo ? …Para ello es necesario una reforma de pensamiento.

… hay una inadecuación cada vez más amplia, profunda y grave por un lado entre nuestros saberes desunidos, divididos, compartimentados y por el otro, realidades o problemas cada vez más poli-disciplinarios, transversales, multidimensionales, transnacionales, globales, planetarios.

En esta inadecuación devienen invisibles:

• El contexto
• Lo global
• Lo multidimensional
• Lo complejo


Para que un conocimiento sea pertinente , la educación deberá entonces evidenciar:

1.1 El contexto

El conocimiento de las informaciones o elementos aislados es insuficiente. Hay que ubicar las informaciones y los elementos en su contexto para que adquieran sentido. Por ejemplo, la palabra «amor» cambia de sentido en un contexto religioso y en uno profano; y una declaración de amor no tiene el mismo sentido de verdad si está enunciada por un seductor o por un seducido.

1.2 Lo global (las relaciones entre todo y partes)

Lo global más que el contexto, es el conjunto que contiene partes diversas ligadas de manera inter-retroactiva u organizacional. De esa manera, una sociedad es más que un contexto, es un todo organizador del cual hacemos parte nosotros.

El Planeta Tierra es más que un contexto, es un todo a la vez organizador y desorganizador del cual hacemos parte. El todo tiene cualidades o propiedades que no se encontrarían en las partes si éstas se separaran las unas de las otras, y ciertas cualidades o propiedades de las partes pueden ser inhibidas por las fuerzas que salen del todo.

… hay que recomponer el todo para conocer las partes… (principio de Pascal): «todas las cosas siendo causadas y causantes, ayudadas y ayudantes, mediatas e inmediatas y todas sostenidas por una unión natural e insensible que liga las más alejadas y las más diferentes, creo imposible conocer las partes sin conocer el todo y tampoco conocer el todo sin conocer particularmente las partes» .

Además, tanto en el ser humano como en los demás seres vivos, hay presencia del todo al interior de las partes: cada célula contiene la totalidad del patrimonio genético de un organismo poli celular; la sociedad como un todo está presente en el interior de cada individuo en su lenguaje, su saber, sus obligaciones, sus normas. Así mismo, como cada punto singular de un holograma contiene la totalidad de la información de lo que representa, cada célula singular, cada individuo singular, contiene de manera holográmica el todo del cual hace parte y que al mismo tiempo hace parte de él.

1.3 Lo multidimensional

Las unidades complejas, como el ser humano o la sociedad, son multidimensionales; el ser humano es a la vez biológico, psíquico, social, afectivo, racional. La sociedad comporta dimensiones históricas, económicas, sociológicas, religiosas...

El conocimiento pertinente debe reconocer esta multidimensionalidad e insertar allí sus informaciones: se podría no solamente aislar una parte del todo sino las partes unas de otras; la dimensión económica, por ejemplo, está en interretroacciones permanentes con todas las otras dimensiones humanas; es más, la economía conlleva en sí, de manera holográmica: necesidades, deseos, pasiones humanas, que sobrepasan los meros intereses económicos.

1.4 Lo complejo

El conocimiento pertinente debe enfrentar la complejidad. Complexus, significa lo que está tejido junto; en efecto, hay complejidad cuando son inseparables los elementos diferentes que constituyen un todo (como el económico, el político, el sociológico, el psicológico, el afectivo, el mitológico) y que existe un tejido interdependiente, interactivo e inter-retroactivo entre el objeto de conocimiento y su contexto, las partes y el todo, el todo y las partes, las partes entre ellas. Por esto, la complejidad es la unión entre la unidad y la multiplicidad.

Los desarrollos propios a nuestra era planetaria nos enfrentan cada vez más y de manera cada vez más ineluctable a los desafíos de la complejidad.

En consecuencia, la educación debe promover una «inteligencia general» apta para referirse, de manera multidimensional, a lo complejo, al contexto en una concepción global.


3. LOS ERRORES DEL CONOCIMIENTO

3.1 Disyunción y especialización cerrada

De hecho, la hiperespecialización impide ver tanto lo global (que fragmenta en parcelas) como lo esencial (que disuelve); impide inclusive, tratar correctamente los problemas particulares que sólo pueden ser planteados y pensados en un contexto. Los problemas esenciales nunca son parcelados y los problemas globales son cada vez más esenciales. Mientras que la cultura general incita a la búsqueda de la contextualización de cualquier información o de cualquier idea, la cultura científica y técnica disciplinaria parcela, desune y compartimenta los saberes haciendo cada vez más difícil su contextualización.

Al mismo tiempo, la división de las disciplinas imposibilita coger «lo que está tejido en conjunto», es decir, según el sentido original del término, lo complejo.

El conocimiento especializado es una forma particular de abstracción. La especialización «abstrae», en otras palabras, extrae un objeto de su contexto y de su conjunto, rechaza los lazos y las intercomunicaciones con su medio, lo inserta en un sector conceptual abstracto que es el de la disciplina compartimentada cuyas fronteras resquebrajan arbitrariamente la sistemicidad (relación de una parte con el todo) y la multidimensionalidad de los fenómenos; conduce a una abstracción matemática que opera en sí misma una escisión con lo concreto, privilegiando todo cuanto es calculable y formalizable.

La economía, por ejemplo, que es la ciencia social matemáticamente más avanzada, es la ciencia social y humanamente más atrasada, puesto que se ha abstraído de las condiciones sociales, históricas, políticas, psicológicas, ecológicas inseparables de las actividades económicas. Por eso sus expertos son cada vez más incapaces de interpretar las causas y consecuencias de las perturbaciones monetarias y bursátiles, de prever y predecir el curso económico incluso a corto plazo. El error económico se convierte, entonces, en la primera consecuencia de la ciencia económica.


3.2 Reducción y disyunción

Hasta mediados del siglo XX, la mayoría de las ciencias obedecían al principio de reducción que disminuye el conocimiento de un todo al conocimiento de sus partes, como si la organización de un todo no produjese cualidades o propiedades nuevas con relación a las partes consideradas aisladamente.

El principio de reducción conduce naturalmente a restringir lo complejo a lo simple. Aplica a las complejidades vivas y humanas la lógica mecánica, y determinista de la máquina artificial. También puede enceguecer y conducir a la eliminación de todo aquello que no sea cuantificable ni mensurable, suprimiendo así lo humano de lo humano, es decir las pasiones, emociones, dolores y alegrías.

Igualmente, cuando obedece estrictamente al postulado determinista, el principio de reducción oculta el riesgo, la novedad, la invención.

Como nuestra educación nos ha enseñado a separar, compartimentar, aislar y no a ligar los conocimientos, el conjunto de estos constituye un rompecabezas ininteligible.

Los grandes problemas humanos desaparecen para el beneficio de los problemas técnicos y particulares. La incapacidad de organizar el saber disperso y compartimentado conduce a la atrofia de la disposición mental natural para contextualizar y globalizar.

La inteligencia parcelada, compartimentada, mecanicista, disyuntiva, reduccionista, rompe lo complejo del mundo en fragmentos separados, fracciona los problemas, separa lo que esta unido, unidimensionaliza lo multidimensional. Es una inteligencia miope que termina normalmente por enceguecerse. Destruye desde el óvulo las posibilidades de comprensión y de reflexión; reduce las oportunidades de un juicio correctivo o de una visión a largo plazo. Por ello, entre más multidimensionales se vuelven los problemas más incapacidad hay de pensar su multidimensionalidad; más progresa la crisis; más progresa la incapacidad para pensar la crisis; entre más planetarios se vuelven los problemas, más impensables son. Incapaz de proyectar el contexto y el complejo planetario, la inteligencia ciega se vuelve inconsciente e irresponsable.


3.3 La falsa racionalidad

El problema de los humanos es el de aprovechar las técnicas pero no de subordinarse a ellas.

Ahora bien, estamos en vía de una subordinación a las I.A. (Inteligencias Artificiales) instaladas profundamente en las mentes en forma de pensamiento tecnocrático ; este pensamiento, pertinente para todo lo relacionado con máquinas artificiales, es impertinente para comprender lo vivo y lo humano, creyéndose además el único racional.

De hecho, la falsa racionalidad, es decir la racionalización abstracta y unidimensional triunfa sobre las tierras. Por todas partes y durante decenas de años, soluciones presuntamente racionales, sugeridas por expertos convencidos de estar obrando en bien de la razón y el progreso, y de no encontrar más que supersticiones en las costumbres y miedos de las poblaciones, han empobrecido enriqueciendo, han destruido creando. Por todo el planeta, el hecho de roturar y arrasar árboles en millones de hectáreas, contribuye al desequilibrio hídrico y a la desertización de las tierras. Si no se regulan las talas enceguecidas, éstas podrían transformar, por ejemplo, las fuentes tropicales del Nilo en cursos de aguas secas las tres cuartas partes del año y agotar la Amazonia. Los grandes monocultivos han eliminado los pequeños policultivos de subsistencia agravando la escasez y determinando el éxodo rural y los asentamientos urbanos. Como dice François Garczynski, «esa agricultura crea desiertos en el doble sentido del término, erosión de los suelos y éxodo rural».

La seudo-funcionalidad que no tiene en cuenta necesidades no cuantificables y no identificables ha multiplicado los suburbios y las ciudades nuevas convirtiéndolos rápidamente en lugares aislados, aburridos, sucios, degradados, abandonados, despersonalizados y de delincuencia. Las obras maestras más monumentales de esta racionalidad tecno-burocrática han sido realizadas por la ex- URSS: allí, por ejemplo, se ha desviado el cauce de los ríos para irrigar, incluso en las horas más cálidas, hectáreas sin árboles de cultivos de algodón, lo que ha hecho subir al suelo la sal de la tierra, volatilizar las aguas subterráneas y desecar el mar de Aral. Las degradaciones fueron más graves en la URSS que en el Oeste debido a que en la URSS las tecno-burocracias no tuvieron que sufrir la reacción de los ciudadanos. Desafortunadamente, después de la caída del imperio, los dirigentes de los nuevos Estados llamaron a expertos liberales del Oeste, que ignoran de manera deliberada, que una economía competitiva de mercado necesita instituciones, leyes y reglas, y son incapaces de elaborar la indispensable estrategia compleja, que como ya lo había indicado Maurice Allais -no obstante, economista liberal- implica planificar la desplanificación y programar la desprogramación, y provocaron nuevos desastres.

De todo esto resultan catástrofes humanas cuyas víctimas y consecuencias no son reconocidas ni contabilizadas como lo son las víctimas de las catástrofes naturales.

Así, el siglo XX ha vivido bajo el reino de una seudo-racionalidad que ha presumido ser la única, pero que ha atrofiado la comprensión, la reflexión y la visión a largo plazo. Su insuficiencia para tratar los problemas más graves ha constituido uno de los problemas más graves para la humanidad.

De allí la paradoja: el siglo XX ha producido progresos gigantescos en todos los campos del conocimiento científico, así como en todos los campos de la técnica; al mismo tiempo, ha producido una nueva ceguera hacia los problemas globales, fundamentales y complejos, y esta ceguera ha generado innumerables errores e ilusiones comenzando por los de los científicos, técnicos y especialistas.

¿Por qué? Porque se desconocen los principios mayores de un conocimiento pertinente. La parcelación y la compartimentación de los saberes impiden tener en cuenta «lo que está tejido en conjunto».

¿No debería el nuevo siglo superar el control de la racionalidad mutilada y mutilante con el fin de que la mente humana pudiera controlarla?

Se trata de comprender un pensamiento que separa y que reduce junto con un pensamiento que distingue y que religa. No se trata de abandonar el conocimiento de las partes por el conocimiento de las totalidades, ni el análisis por la síntesis, hay que conjugarlos. Existen los desafíos de la complejidad a los cuales los desarrollos propios de nuestra era planetaria nos confrontan inevitablemente.

Sesión 5: Importancia del Contexto

Sesión 6: Guía Movimientos Sociales

ORIENTACIÓN EDUCATIVA III
QUINTO DE BACHILLERATO
TERCER SEMESTRE



“Creo que no nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos,
Ciegos que ven, ciegos que viendo no ven”.
¿Sabes de la responsabilidad de tener ojos?
José Saramago




LOS MOVIMIENTOS SOCIALES


- Los movimientos sociales son entidades colectivas que buscan establecer un nuevo orden de vida. Tienen su punto de partida en una condición de intranquilidad y derivan su poder de la insatisfacción con la forma de vida actual y de deseos y esperanzas para un nuevo sistema de vida (Blumer).

- Los movimientos sociales son los únicos sujetos capaces de generar nuevas identidades en la era de la información. Trabajan en la transformación de los valores y las instituciones de la sociedad y contribuyen a construir la realidad (Castells).

- Un movimiento social se define por tres principios: la identidad del movimiento, el adversario del movimiento y el modelo social que persigue el movimiento.

ANTECEDENTES
• Surgen como una reacción de la sociedad ante un nuevo tipo de problemas, provocados por los efectos colaterales negativos del crecimiento industrial. A su vez, los partidos políticos tradicionales van perdiendo legitimidad y la sociedad busca en quién depositar sus esperanzas.
• Si bien han existido desde el principio de la historia grupos que resisten a un tipo de sistema dominante, los nuevos movimientos sociales surgen en los 60s’ como nuevas formas de expresión y de lucha. Éstos buscan transformar los valores de la sociedad y responden a la demanda de sentido a todo lo humano.
• Los viejos movimientos sociales son acusados de burocratización y desmovilización.
• Los nuevos movimientos sociales consideran superada la sociedad industrial y se propone participación (no representación) y formas cooperativas de acción social (no jerarquización).
• El siglo XX ha producido progresos gigantescos en todos los campos del conocimiento científico y de la técnica. Al mismo tiempo, ha producido una nueva ceguera hacia los problemas globales. Parcializando, espicificando y tecnificando demasiado el conocimiento, se parcela la realidad, y no se accede a lo complejo de la realidad.

TAREA

Investigar sobre los Movimientos Sociales de Independencia y Revolución Mexicanas los siguientes puntos y traerlos por escrito:

  • Antecedentes economicos, políticos, sociales, culturales.
  • Principales protagonistas,
  • La identidad del movimiento
  • Adversarios del movimiento
  • Objetivos principales (el modelo social que persigue el movimiento).
  • Legado.

Sesión 7: Modernidad y Postmodernidad

ORIENTACIÓN EDUCATIVA III
QUINTO DE BACHILLERATO
TERCER SEMESTRE

LA POSTMODERNIDAD
Carlos Tartaj Sánchez

La réplica a la Modernidad viene ya de lejos. Comienza con el Romanticismo, un movimiento que apuesta por la nostalgia ya que no pretende superar al modernismo hacia adelante sino la vuelta a tiempos pasados, la Edad Media.
Es en nuestro siglo cuando la reacción antimodernista va a tomar un cariz más frontal y con cierta notoriedad. Se inicia con el protagonismo de un grupo de escritores, J. Joyce, E. Ionesco, T. Eliot y S. Beckett. El vacío espiritual, el sin sentido, la vulgaridad, la miseria humana, el cambio de una vida del bien-ser por la del bien-estar que nos está proporcionando el vivir moderno, son temas constantes y repetidos en sus diferentes escritos y alegatos.
Numerosos filósofos de esta época describen el mundo moderno como un mundo sin rumbo. E. Mounier declara que su momento histórico coincide con el final de un «ciclo de civilización». Los beneficios de la Modernidad no han compensado los prejuicios. Vivimos en un mundo en el que «nadie sabe a donde va, se ha confundido la libertad con la insolidaridad con los demás».
R. Guardini denuncia que «el hombre moderno está desalojado del centro del ser». Las ciencias intentan continuamente introducirle en categorías mecánicas, biológicas, psicológicas y sociológicas que no le pertenecen. El resultado es claro, «se habla del hombre, pero no se le ve; se va hacia él, pero no se llega; se le encierra en estadísticas, se le enmarca en organizaciones, se le manipula para ciertos fines, pero siempre se asiste a un extraño y grotesco espectáculo cuyo protagonista es un fantasma».
También en la calle está presente la desconfianza y la crítica al mundo moderno. Su manifestación es nueva y provocadora. Hippies, beatniks, provos y, sobre todo, los estudiantes de Paris en el Mayo del 68, son los protagonistas de esta contestación.
Coinciden en el desprecio a un mundo que no les gusta, vacío y sin encanto, falto de calor humano, sin referencias. Algunos filósofos jóvenes escriben sobre «la pérdida metafísica de hogar» en la que el hombre moderno se encuentra.
Muchos sociólogos del momento, al hacer análisis descriptivos y comparativos de las encuestas, coinciden en afirmar que, en el ciudadano de cualquier país moderno, pertenezca a uno u otro ámbito político, con muros o sin muros, existe una tremenda desconfianza frente al papel del Estado. Éste no sirve al ciudadano de a pie, más bien, oprime y explota. Se le siente lejano e insensible a los problemas de cada día. Se le teme como controlador por sus reglamentaciones, voraz en sus impuestos. Se le ve como ojo vigilante que le dicta normas, lo que tiene que hacer, pensar y hasta el modo de divertirse.
Hoy la contestación a la Modernidad la protagoniza la Postmodernidad. Este movimiento se ha convertido en un talante de época, ha invadido todos los sectores de vivir y sentir.
Todo es y se dice postmoderno aunque lo dicho y su aplicación sean completamente distintos.
En lo que coincide toda Postmodernidad es en la crítica y rechazo de la Modernidad. Las raíces de la razón moderna son puestas al descubierto y se detecta que en su racionalidad existe una tremenda irracionalidad; que el fundamento del progreso está viciado; que las esperanzas e ilusiones que propone la época moderna están cimentadas en el engaño.
Este rechazo general tiene modalidades, enfoques y perspectivas muy diferenciadas. Esto hace que sea muy difícil catalogar los movimientos postmodernos. Yo me voy a limitar a describir la Postmodernidad del desencanto o la post-ilustración de los postmodernos. Es el movimiento de autores como Lyotard, Vattimo, Lipovetski y Rorty entre otros. Dividiré el estudio en tres partes: en la primera, describiré las características de la Modernidad; en la segunda, la crítica que de ella hace la Postmodernidad; y en tercer lugar, el hombre y la sociedad que aparece en la Postmodernidad del Desencanto.

1. Características de la Modernidad
1.1. La razón subjetiva nuevo centro explicativo de la realidad
Con el «cogito ergo sum» de Descartes, la interpretación tradicional del mundo sufre una transformación total. Ya no son como antaño el arjé, ni Dios, los centros donadores de sentido. El nuevo eje, quicio, desde el que se explica la realidad va a ser la razón. Puedo decir que las cosas son porque las pienso y son porque puedo pensarlas. La ley de las cosas es la razón. La razón es la que decide el existir de las cosas.
Hay un nuevo Señor y Legislador: el Pensamiento. Es el dador de sentido, el que pone reglas y orden, el que decide lo que es y lo que no es en las diversas esferas del vivir humano. Para hablar del mundo, de la sociedad, del hombre y de Dios hay que hacerlo desde la racionalidad, ella es la garantía de realidad y el criterio de verdad.
Kant va a decirle al hombre moderno: «Atrévete a usar la razón». Es el único modo de salir de la «minoría de edad» en la que el ser humano ha permanecido durante tanto tiempo. «La máxima de pensar por sÍ mismo: eso es la llustración».
Toda su investigación filosófica, la crítica a la razón, el análisis de los juicios, están afirmando algo muy sencillo, el noúmeno es incognoscible, el fenómeno sí. El objeto en sí no es objeto de conocimiento sino en cuanto se provee de las condiciones del conocimiento y, como estas condiciones las aporta el sujeto, es éste el que hace que la cosa en sí se convierta en objeto de conocimiento.

1.2. La razón científico-técnica
La razón tiene sus razones y métodos diversos pero una de ellas va a imponerse por encima de todas ellas. La razón moderna por excelencia va a ser la Razón Científico-Técnica. La nueva tarea del hombre moderno es llevar este tipo de razón científico-técnica, como única razón, a todos los campos del pensar y el hacer. Eficacia y utilidad son los símbolos modernos. Planificación, control social, burocracia, significan racionalidad y logro humano.

1.3. El progreso
El hombre pre-moderno pensaba que la historia se sostenía y cobraba sentido en el acto creador e institucional, el fondo fundaba y explicaba el futuro. El hombre moderno, en cambio, defiende que es el futuro el que explica el presente. Todo está por hacer. Concordet dirá: «Habrá un tiempo en que el sol brillará en una tierra de hombres libres que no tendrán más guía que la razón». Esto es el Progreso. Desde esta perspectiva progresista todo cambia. La historia es una historia lineal, de lento pero inexorable avance. Es una historia de emancipación humana individual y colectiva, de victoria sobre la ignorancia, la enfermedad y todo tipo de explotación. Con un protagonista único, el hombre. El trabajo dirigido por la ciencia será el medio de realización de este progreso. El estado el garante de este desarrollo racional y armónico.
Las discusiones del «cómo» llegar a ello serán interminables y contrarias, principalmente entre las teorías marxistas y las burguesas capitalistas, pero en todos ellos existe la convicción clara del «que se puede». Todos los hombres modernos, sean del signo que sea, se sienten incorporados con entusiasmo a la gran marcha de la Historia.


2. Crítica de la Postmodernidad a la Modernidad

La crítica postmoderna va dirigida contra todo aquello que da sentido a la Modernidad, el modelo de razón utilizado, los valores, el tipo de hombre y sociedad que defiende. Pone en solfa los logros materiales alcanzados en esta época.

2.1. Progreso como explotación
La Modernidad ha vivido en la exaltación y en la mitificación del progreso. Ciertamente, las sociedades modernas, por medio de los adelantos científicos y la planificación económica, han logrado un alto nivel de bienestar pero a costa de la explotación de hombres y países. ¿Qué queda del optimismo histórico del progreso frente a la tremenda crisis económica? ¿Garantizan la ciencia y la tecnología una vida segura en medio de la carrera armementística y los desastres ecológicos e industriales? ¿Qué tiene que decir el ideal de Fraternidad en una situación de guerras mundiales, de campos de exterminio, de racismos Y nacionalismos fundamentalistas?
El hombre moderno ha vivido en el engaño y en el cinismo ya que defendía valores como la justicia, la solidaridad, pero no le importaba traicionarlo todo en función de vender o comprar al precio que fuese. No importaban los medios si se conseguía el fin.
Y la verdad es que el progreso que se defendía no era tan desinteresado, ni la razón tan objetiva. En el fondo, todo era dominación. La razón que pretendía ser la «diosa razón», liberadora del hombre, acaba dominándolo.
La historia no ha tenido el final feliz esperado, ha sido una historia manipulada y manipuladora. El protagonista de esta historia se ha convertido en un sujeto pasivo y alienado, no importa el ser sino el éxito y el triunfo, la apariencia y el poder. El trabajo lo único que ha producido ha sido competencia y paro, abuso y división. El estado ya no es garante del orden sino símbolo de burocracia, nepotismo y tráfico de influencias.
Nos hemos quedado sin valores. Con una sociedad en la que unos pocos luchan por mantener su saciamiento y otros muchos por alcanzar las migajas sobrantes.

2.2. La razón totalizante
La razón moderna ha sido la culpable de esta situación. De liberadora se ha convertido en la gran enemiga del hombre. Desde ella se ha querido fundamentar todo. Lo que se ha conseguido con esta razón disfrazada de ciencia, ideología y poder es el triunfo de los totalitarismos de todo tipo. Han sido los metarrelatos los que justificaban y legitimaban tal orden de cosas. La razón moderna ha originado el gran discurso monocorde, dogmático e intransigente.
De este tipo de razón hay que librarse. Estamos en un tiempo nuevo, tiempo de pequeños relatos, de contratos temporales, de pequeñas palabras, de discursos débiles, de errar incierto. Frente a la razón legitimadora y objetivadora hay que defender la razón paralógica, plural, local, pequeña y cercana.
La razón moderna se parecía al águila que con su vuelo amplio y magnifico lo ve todo desde lo alto. Es una contemplación totalizante y unitaria ya que todo lo ve en su sitio y relacionado.
La razón postmoderna quiere ser más cotidiana y vulgar pero, a la vez, más cercana y vital. Su símbolo es el gorrión. La vida de un ser pegado a una rama cualquiera en una calle cualquiera y preocupado simplemente con ir tirando de la miga de pan o la simiente que se ha perdido no se sabe como. Vida cutre, pero real y concreta. Nada de transformar la realidad sino aceptarla y vivirla en su presentismo.


3. La sociedad y el hombre postmodernos

Si se les pregunta a los postmodernos sobre el proyecto de hombre y sociedad que presentan, van a decir que eso es volver a caer en el metarrelato y en la palabra con mayúscula. No existe tal definición. Esto no excluye que estudiando sus críticas y deseos aparezca un tipo de hombre y sociedad que resumo en estos puntos.

3.1. Desencanto de la razón
La razón moderna con su defensa de la objetividad, de lo incondicionado y absoluto ha tiranizado la vida. Por eso hay que cambiar el rumbo. Hay que descubrir la subjetividad como guía, la fragmentariedad como criterio. La verdad no es verificación sino algo tan débil como el «Yo, aquí y ahora, digo esto».
El sentimiento y no la razón unilateral debe orientar el tiempo nuevo. Hay que seguir a A. Findielkraut cuando dice: «Vivimos en la hora de los sentimientos; ya no existe verdad ni mentira, estereotipo ni invención, belleza ni fealdad, sino una paleta infinita de placeres, diferentes e iguales. La democracia que implica el acceso de todos a la cultura, se define ahora por el derecho de cada cual a la cultura de su elección». El sentimiento significa expresión, aceptación de pequeñas verdades no por su objetividad sino por consentir. Hay que celebrar el desencanto de la razón moderna. Hay que sacar con alegría el pañuelo y despedir un tiempo de búsqueda orgullosa e infructuosa.
Tiene razón Lipovetsky cuando dice: ««Dios ha muerto, las grandes finalidades se apagan, pero a nadie le importa un bledo: esta es la gran novedad».
Se acabó felizmente la búsqueda casi neurótica de la verdad. Nos hemos librado con ello del peligro que significaba la imposición totalitaria del pensador o científico de turno que creía haberla encontrado. Renunciar a las grandes verdades, a las palabras con mayúscula es volver a gozar del politeísmo de experiencias e interpretaciones. Nada ni nadie es imprescindible. Ahora, lo mejor posible.

3.2. La desfundamentación
Los metarrelatos dadores de sentido son falsos. Sólo cabe el vacío, el caos, la dispersión y la falta de fundamento.
La Historia con mayúscula es un engaño. Ha sido inventada por los historiadores para justificar y dar coherencia a los acontecimientos. Solamente existen historias pequeñas y sin rumbo. No hay gran marcha sino vagabundeo, pequeños caminos de seres pequeños que caminan como buenamente pueden. No se sabe hacia donde se camina pero al menos no hay alienación y engaño.

3.3. La estetización general de la vida
Si el pasado no tiene relevancia y el futuro es sombrío lo único que cuenta es el hoy. Fallaron los modernos al sacrificar su presente preparando el futuro. El postmoderno es presentista. Estamos en el tiempo del «ya», del «carpe diem». La Felicidad futura, el Progreso, Ia Revolución y otros lemas similares son agua pasada.
Como no hay compromiso ni con el pasado ni con el futuro, como no hay vinculación alguna con nada ni con nadie es natural que la ética dé paso a la estética. Se acabaron los compromisos con mayúscula. Nada está prohibido. Hay que transformar los deseos de cambiar el mundo por los de dedicarse a cantar la alegría de vivir «No hay nada que hacer; por tanto, no hagamos nada».
En lo único que vale la pena perder energías es en la realización personal. El culto al cuerpo, el sentirse a gusto en la propia piel, lo guapo, el pasarlo bien, lo novedoso se convierte en algo fundamental. Estamos en la obsesión por lo personal. La juvenilización, los viajes, las terapias, las dietas, el fin de semana frenético y agotador han sustituido al compromiso y a la preocupación del ser auténtico. Ahora, a vivir. Al otro, que le parta un rayo.

3.4. El individuo fragmentado
Si el sentimiento es lo que priva y la razón es rechazada como dogmática y totalitaria, el individuo postmoderno va a dejarse guiar por la desintegración y la fragmentación.
Su proyecto vital no obedecerá a una coherencia sino a una conveniencia. Todo debe ser débil. Hay que huir de todo compromiso que pueda engendrar dolor y dependencia. El amor duradero mata al amor. Los compromisos fuertes hacen vulnerables a las personas. El individuo tiene al grupo no el grupo al individuo, cuando aquel no interese, lo mejor es marcharse. El hombre moderno se identificó con Prometeo, el que robó a los dioses el fuego para entregarlo a los hombres. El fuego nuevo era la ciencia que permitiría al hombre ser dueño del universo.
Los existencialistas prefieren a Sísifo. Condenado por los dioses a subir una enorme piedra a la cima de una montaña, veía como la piedra volvía a rodar de nuevo al fondo cada vez que intentaba subirla. De este modo se sentía el europeo de postguerras al reconstruir, una y otra vez, su vida y su casa. Narciso será el personaje mítico postmoderno. Simboliza la juventud, la felicidad inmediata, la vida a tope. ¿Para qué soñar futuros vanos y subir esfuerzos que son fracasos? Dejemos la piedra en su sitio, que se queden los dioses con su fuego Y que nos dejen vivir en paz.

3.5. Religiosidad a la carta
Una de las características de la Modernidad era el olvido, la muerte de Dios. El hombre se bastaba a sí mismo. Frente a la Providencia pondría la producción; frente a la oración, el trabajo.
La Postmodernidad, en su oposición a la Modernidad va a defender el retorno de lo religioso de una manera ostentosa, pero especial. En las librerías postmodernas van a alternarse los libros sobre el cuidado personal, las técnicas sexuales, los amuletos, las pócimas, los calendarios astrales, barajas adivinatorias, santos protectores. Las viejas estampas con la tela tocada por alguien especial van a combinarse con piedras extraídas de lugares telúricos y fundamentales.
Cualquier hierba es perfectamente combinable con el incienso. Es época de sectas, de adoraciones, de experiencias pseudo-místicas.
Y es que el Dios que defiende el Postmodernismo está en consonancia con su sentido narcisista. Es un «Dios débil» en una religión descafeinada. La religión para el Narciso postmoderno es defendida no por Dios sino por él mismo, significa relajación, experiencia de otros mundos para el propio yo. Lo sagrado es vivido como problemático, misterioso, fascinante, algo «guay». Dios, por otra parte, es algo cálido y emotivo, y eso interesa.
Un Dios así no es exigente, sino confortable, a la medida, a la carta. Es un Dios de bolsillo que ni compromete ni exige.
(•Tartaj-Sánchez-C. _ARAGONESA/02. Págs. 31-37)
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Bibliografía
LYOTARD J.F., La condición postmodema, Madrid, 1984.
LYOTARD J.F., La postmodernídad, Barcelona, 1987
VATTIMO G., El fin de la modernidad, Barcelona, 1986.
GONZÁLEZ-CARVAJAL L., Ideas y creencias del hombre actual, Santander, 1981.
MARDONEs J.M., Postmodernidad y cristianismo, Santander, 1988.