sábado, 22 de agosto de 2009

Sesión 8: Rúbricas Trabajo Semestral

ORIENTACIÓN EDUCATIVA III
QUINTO DE BACHILLERATO
PRIMER SEMESTRE

RÚBRICAS TRABAJO SEMESTRAL


El trabajo o proyecto semestral tiene un valor del 40% sobre la calificación del primer periodo, el 60% restante corresponde a las tres evaluaciones que se tuvieron en los meses anteriores (3 periodos con valor del 20% cada uno).

El trabajo semestral se realizará por equipos de 5 personas (aproximadamente) y consistirá en elegir un ámbito de la realidad (familia, salud, campo, gobierno, instituciones, cultura, espiritualidad, etc.) afectado por la posmodernidad, la globalización y el desarrollo tecnocientífico y hacer una crítica en un videoclip, utilizando la melodía de una canción y cambiando la letra adaptándola al tema que elijan de acuerdo a lo que se explica en las rúbricas explicadas a continuación.

Rúbricas de evaluación:

Se calificará:
• Creatividad en la letra y en las imágenes que representen el tema.
• Que hayan abarcado los conceptos vistos en clase desde O.E. II y III:
Dinamismos, humanización, dignidad, contexto, movimientos sociales, posmodernismo, globalización, neoliberalismo, desarrollo tecnocientífico y contraculturalidad.
• Que salgan todos los miembros del equipo en el videoclip.
• Ortografía.


Justificación: 30%

Elegir una problemática, investigar de qué modo está siendo afectada por todo lo visto en clases éste semestre y hacer una propuesta humanizante ante esta situación.

- Entrega el 26 de octubre y que la entreguen en la primera semana de noviembre.


Letra: 30%

En base a la justificación y su propuesta elaborar la letra de la canción.

- Entregar 2da semana de noviembre

Videoclip: 40%

Entrega trabajo semestral semana del 22 al 26 de noviembre en DVD con el archivo en word que incluye la justificación y la letra.



¡ÁNIMO Y MUCHO ÉXITO!

Sesión 9: Cuadro Comparativo Modernismo- Postmodernismo











Sesión 10: NEOLIBERALISMO Y GLOBALIZACIÓN

ORIENTACIÓN EDUCATIVA III
QUINTO DE BACHILLERATO
TERCER SEMESTRE

NEOLIBERALISMO Y GLOBALIZACIÓN

Para entender nuestro contexto revisemos muy brevemente los grandes hitos del sistema dominante, la vertiente neoliberal y globalizante del sistema actual.

El neoliberalismo, como la nueva liberalización de la economía; y la Globalización como conjunto de ideas que uniforman para todos la marcha de la economía de bienes, de alimentos, de ideas, de servicios, de ideologías, de políticas, de grandes capitales, promete y exige libertad.

El mercado actual, sus pretensiones y mitos
Todo inició con el Acuerdo General sobre Tarifas Aduaneras y Comercio (GATT, por sus siglas en inglés). Desde 1947 representantes de los países miembros trabajaron discretamente a favor de la reducción de los impuestos a las importaciones. Con la ultima ronda (de Uruguay), que va de 1986 hasta 1993 se logró el objetivo, puesto que en marzo de 1994, se firmó en Marrakech, Maruecos, el acta constitutiva de la Organización Mundial del Comercio (OMC) cuyas 800 páginas, con varios miles de anexos, dotaron al comercio mundial de un reglamento mucho más firme que el débil GATT. Muchos representantes de países, sobre todo del sur, firmaron sin tener la oportunidad de leer completo el documento y menos corregirlo, ya que muchos de ellos lograron ingresar a las sesiones de discusión cuando todo ya estaba preparado por los representantes y consejeros de las grandes compañías de los países ricos y poderosos.
Con esta institución las empresas transnacionales tienen un instrumento firme e idóneo para profundizar la globalización e imponer sus nuevas reglas a todas las actividades humanas que, de ahora en adelante, serán tratados como «objetos comerciales».

La OMC, con su sede en Ginebra, en el mismo palacio que el GATT, tiene bajo su régimen varios nuevos acuerdos y sobre todo su brazo jurídico, el Órgano de Regulación de los Diferidos (ORD) con una disciplina férrea que puede imponer sanciones a todos los países. El denominador común de todas estas instituciones es su falta de transparencia y control democrático.

No olvidemos que el neoliberalismo es el capitalismo realmente existente y sin contrapeso de ningún sistema económico fuerte y diferente, excepto la economía de los pobres y débiles, los excluidos.

El sistema neoliberal no nació por la fuerza de gravedad de la historia, fue creado por personas con un propósito muy claro, una construcción totalmente artificial en su doble sentido: pensado y hecho con argumentos de intereses muy específicos, fundamentados y argumentados con ideas claras.

A pesar de las crisis económicas que ha engendrado, no importa cuántos perdedores y excluidos está creando; siguen con el discurso de ser inevitable, como un acto de Dios.

Algunas características del neoliberalismo
1. Cuando Margaret Thatcher, discípula de Friedrich Hayeck, tomó el poder en Inglaterra como primera ministra justificaba sus políticas neoliberales con una sola palabra: TINA (en ingles: There Is No Alternative, no hay otra alternativa). La idea central de su doctrina y del neoliberalismo mismo es la noción de competencia. Competencia entre naciones, regiones, compañías y por supuesto entre individuos. Competencia es lo central porque separa los chivos de las cabras, los fuertes de los débiles, los hombres de los hombrecillos, los buenos de los malos, los inteligentes de los no educados, en una palabra: los incluidos de los excluidos.

Para el neoliberal el mercado es tan sabio y tan bueno que —como Dios: «la mano invisible— puede sacar cosas buenas de un aparente mal. Implica no tener que preocuparse de todos los que quedan fuera en esta lucha competitiva. ¡Que los filántropos se preocupen un poco de ellos! Pero que quede claro que las personas son desiguales por naturaleza.

La competencia es el motor de la sociedad, y con eso se propone una antropología de buenos y malos por nacimiento, origen, etnia, estatus social o color de la piel. El libre mercado pide no solamente abrirnos al comercio mundial, sino renunciar a ser sujetos activos de nuestro futuro y dejar que el mercado decida por nosotros.

2. Favorece capital sobre trabajo y así mueve dinero de los estratos de bajo ingreso a los de arriba. En el tiempo de Reagan como Presidente de Estados Unidos, 10% de las familias más ricas aumentaron en 16% y el 10% de las familias más pobres bajaron 15% en sus ingresos. En 1977 la cúspide de 1 por ciento de las familias más ricas tenían 65 más ingresos que el 10% del sector más pobre, pero en 1987 los ricos ya tenían 115 veces más que los más pobres. Así, Estados Unidos es una de las sociedades más desiguales del mundo. Los sujetos son mercancía, tienen valor solamente en la medida que sirven al capital y su acumulación.

3. Otra característica del neoliberalismo es su mandamiento: «sean eficientes» a cualquier costo. Y la eficiencia se mide con las alzas en la bolsa de valores y resultados positivos en el balance anual. Los resultados pueden dejar de ‘sufrir’ (no solamente los ricos lloran, también el dinero). Los que no son eficientes merecen la exclusión total. Este mandamiento de la eficiencia tiene consecuencias enormes que no ahondaremos en este momento.3 Sólo señalaremos que la acumulación de la riqueza en pocas manos ha aumentado enormemente sobre todo por los capitales especulativos y la fusión acelerada de las transnacionales. También tenemos que señalar que la destrucción ambiental es ya desastrosa y la pauperización de millones es ya un hecho.

4. Los neoliberales de diferentes orígenes, liderazgos y posiciones y nos lo dicen en toda la variedad de tonos e instancias: ‘No solamente vivimos tiempos históricos nuevos, sino sobre todo únicos’. Son economistas, políticos, líderes nacionales, pero también filósofos y hasta teólogos. La aventura del mercado libre tiene su enfoque primordial a nivel económico, pero tiene sus aliados políticos importantes y no solamente de la nueva derecha. Partidarios de una vertiente socialdemócrata, izquierdista de origen, profesan su fe en el mercado libre, el neoliberalismo como última versión de su evangelio progresista y popular.


5. El neoliberalismo ha cambiado fundamentalmente la naturaleza de la política. Tradicionalmente la política tenía que tratar primordialmente las siguientes dos preguntas: quién gobierna a quién y quién va tener una parte del pastel. Aspectos de estas cuestiones fundamentales quedan, pero hay una cuestión completamente nueva y central en la política: quién tiene el derecho de sobrevivir y quién no. La exclusión radical es hoy en día política común y corriente, con muchos ocultamientos mediante jerga populista y de promesas falsas. El mercado hoy controla la política. El poder de los Estados es casi “ficticio”


¿Qué es la globalización?

La "globalización" es un fenómeno que está trastocando de manera diversa la vida de las sociedades y de los individuos en todo el mundo; más excluyente y depredadora que antaño, la dinámica económica mundial actual está quebrando las posibilidades de construir un mundo en que iguales y diferentes podamos habitar razonable y sabiamente el planeta

La Globalización es un proceso histórico, el resultado de la innovación humana y el progreso tecnológico. Se refiere a la creciente integración de las economías de todo el mundo, especialmente a través del comercio y los flujos financieros.


En su aspecto más básico la globalización no encierra ningún misterio. El uso de este término se utiliza comúnmente desde los años ochenta, es decir, desde que los adelantos tecnológicos han facilitado y acelerado las transacciones internacionales comerciales y financieras.

La globalización es sencillamente, una actividad económica que se ubica al nivel más alto posible, a un nivel planetario, en el que no hay ni fuerza política, ni social, ni cultural que pueda intervenir; como un avión que vuela demasiado alto. Por fin se ha realizado la gran idea del capitalismo: romper con toda clase de regulación, toda clase de control de fuerzas no económicas sobre la vida económica, de tal manera que las fuerzas o los agentes económicos no sólo sean libres, sino que tengan la capacidad de controlar a la gente desde su interior, y por lo tanto de controlar también las solidaridades sociales y políticas.

En la globalización los mercados promueven la eficiencia por medio de la competencia y la división del trabajo, es decir, la especialización que permite a las personas y a las economías centrarse en lo que mejor saben hacer. Si bien gracias a la globalización, es posible beneficiarse de mercados cada vez más vastos en todo el mundo y tener mayor acceso a los flujos de capital y a la tecnología, los mercados no garantizan necesariamente que la mayor eficiencia beneficiará a todos. Los países deben estar dispuestos a adoptar las políticas necesarias y, en el caso de los países más pobres, son obligados a pedir el respaldo de la comunidad internacional a organismo como el FMI y el BM.

La globalización no es un fenómeno reciente. Algunos analistas sostienen que la economía mundial estaba tan globalizada hace 100 años como hoy. Sin embargo, nunca antes el comercio y los servicios financieros han estado tan desarrollados e integrados. Se trata dicen algunos expertos de la mera extensión del capitalismo.

El siglo XX estuvo marcado por un notable crecimiento del nivel medio de ingresos, pero los datos muestran a las claras que este crecimiento no estuvo repartido de manera igualitaria. La brecha entre los países ricos y los países pobres, y entre los sectores ricos y pobres dentro de cada país, se amplió. Para la cuarta parte de la población mundial más rica el PIB per cápita casi se sextuplicó durante el siglo, en tanto que para la cuarta parte más pobre no llegó a triplicarse. Sin duda, la desigualdad de ingresos se ha agravado.

Frente a la destrucción de lo social por lo global, mercado, guerra y las cruzadas de la exclusión, ¿qué se puede hacer? ¿qué cabe frente a lo global?, ¿qué es posible hacer dentro del sistema, para que exista el derecho universal de ser humano?

Sesión 11: DESARROLLO TECNOCIENTÍFICO

ORIENTACIÓN EDUCATIVA III
QUINTO DE BACHILLERATO
TERCER SEMESTRE

DESARROLLO TECNOCIENTÍFICO
En el tema anterior se estudiaron algunas características y consecuencias de la globalización y el neoliberalismo, y dentro de éstas, sin lugar a dudas encontramos también algunos beneficios que vivimos en la comodidad de nuestras casas y que en ocasiones no nos permite ver las consecuencias ni el precio que tendríamos que enfrentar.
Ahora trataremos de revisar con más criticidad el uso y abuso de la ciencia, nuestra ética y compromiso con la humanidad.
A partir de la Segunda Guerra Mundial, se observa el uso de la tecnología y la ciencia no para el bien humano sino para su destrucción masiva (bombas, proyectiles, armas biológicas).
La inserción de los productos del conocimiento científico nunca fue tan invasiva socialmente como en los últimos años. Así como la técnica genera más técnica, la producción engendra más producción. La superproducción es absorbida por energías destructivas, como la industria bélica o el consumo basado en la obsolescencia.
Hacia mediados del siglo pasado las aplicaciones tecnológicas ya no pueden ocultar sus efectos destructivos. Incluso, la ciencia que se vanagloriaba de surgir desde la investigación básica en pos de la búsqueda de la verdad por la verdad misma, comienza a surgir desde la tecnología para buscar la eficacia por la eficacia misma.
En este caso el impacto entre ciencia y sociedad es interactuante porque la tecnología ha invadido el mundo. Y este mundo que produce técnicas sofisticadas se mueve a su ritmo. Actualmente sería ingenuo mantener una posición que rechazara absolutamente el quehacer científico. Pero sería ingenuo así mismo adherir sin crítica a este desarrollo desmesurado y no consensuado socialmente de la tecnociencia.
En El siglo de la biotecnología, dice Jeremy Rifkin:
La nueva ciencia genética despierta más cuestiones inquietantes que cualquier otra revolución técnica de la historia. Al reprogramar los códigos genéticos de la vida, ¿no nos arriesgamos a interrumpir fatalmente millones de años de desarrollo evolutivo? ¿Acabaremos por ser alienígenas en un mundo poblado de criaturas clonadas, quiméricas y transgénicas? La creación, la producción masiva y la liberación a gran escala en el medio ambiente de miles de formas de vida sometidas a la ingeniería genética, ¿no causarán un daño irreversible a la biosfera y convertirán la contaminación genética en una amenaza aún mayor para el planeta que las poluciones nucleares y petroquímicas? ¿cuáles son las consecuencias para la economía mundial y la sociedad de que el acerco genético mundial quede reducido a mera propiedad intelectual patentada, sujeta al control exclusivo de un puñado de multinacionales?
La tecnociencia actual, sus beneficios, peligros e implicancias éticas fueron evocadas en los primeros gritos de alerta - al promediar el siglo XX- acerca de las posibles consecuencias nefastas de algunas aplicaciones biotecnológicas. Y efectivamente hacia el final del segundo milenio se comenzaron a constatar ciertas derivaciones médicas y agropecuarias no deseables surgidas de las tecnologías recientes.
La biotecnología industrial tiene su origen en investigaciones académicas en microbiología. Pero en los últimos veinte años del segundo milenio, varios universitarios de elite se plegaron al mercado aportando los logros de la investigación básica al mundo instrumental de la economía. Se desató así el espectacular despliegue de la ingeniería genética que permite obtener cambios hereditarios en distintos tipos de organismos, mediante la inserción de un material foráneo al ADN de cualquier ser vivo. Estos cambios implican riesgos, como la resistencia de ciertos organismos a los antibióticos o la permanencia, por generaciones, de errores surgidos de manipulación genética y expandidos por el planeta.
El descontrol de las recombinaciones genéticas motivó la creación de mecanismos de supervisión legal en el Primer Mundo desde la década de 1980. A partir de ello, algunas empresas internacionales avanzaron sobre países del Tercer Mundo, los cuales no están regulados legalmente para proteger a su gente, flora y fauna de los riesgos que implican estas investigaciones, y aquí se encuentran haciendo diversas experimentaciones que pueden afectar gravemente a estos países. Ahora bien, en nuestro país, desde hace diez años, existen reglamentaciones estatales respecto, por ejemplo, de los cultivos transgénicos. Pero la normativa apunta al uso propuesto y desatiende el proceso mediante el cual el producto fue originado. Las manipulaciones genéticas y sus posibles consecuencias flotan en la incertidumbre.
A la luz de estas realidades ya no se pueden dejar de considerar las problemáticas éticas relacionadas directamente con la aplicación tecnológica, como la ingesta de elementos biológicos humanos a través del consumo de productos transgénicos, la contaminación de alimentos con sustancias consideradas prohibidas por grupos religiosos o naturistas, o la perdida de límites entre lo público y lo privado. En las tecnologías recombinantes se llega al absurdo de la pérdida de autonomía sobre cultivos o cuerpos si han sido modificados genéticamente y patentados como productos biotecnológicos. Como corolario de este tipo de manipulaciones se puede citar la enfermedad de la vaca loca, es decir, un efecto negativo surgido de la transvaloración de los recursos naturales.
¿Los fines justifican los medios?
Se afirma que el único objetivo de la ciencia es la búsqueda de la verdad. De este modo, los gestores de la investigación, los integrantes de equipos de investigación y los mecenas científicos estarían exentos de responsabilidad moral respecto de los nuevos conocimientos.
La religión de la tecnología, sea cual sea el coste humano y social, está reforzada por un entusiasmo por la novedad inducido por el mercado. Esta fe popular, subliminalmente consentida e intensificada por extremistas empresariales, gubernamentales y mediáticos, inspira una deferencia sobrecogedora hacia los tecnocientíficos y hacia sus promesas de liberación mientras desvían la atención de asuntos más urgentes. De este modo, se permite el desarrollo tecnológico sin restricciones, sin reflexión sobre los objetivos, sin valoración de los costes y de los beneficios sociales.
Los defensores incondicionales del progreso científico dicen que nada debe detener el desarrollo de la ciencia. No se detienen a reflexionar sobre las consecuencias éticas, naturales y sociales que trae aparejadas cada nueva técnica. Estas reflexiones deberían comenzar antes de las investigaciones básicas y no (como estamos haciendo ahora) frente a la consumación técnica.
El vacío de significado surge, entre otras cosas, porque las ciencias naturales se desarrollan más rápidamente y con mucho más apoyo económico que las ciencias humanas y las políticas sociales. Además, las inversiones en investigación humanística son ínfimas comparadas con las inversiones en tecnología dura. Esto provoca grandes desajustes entre la sofisticación técnica, los valores, la legislación y las condiciones concretas de vida de la población en su conjunto. Existe indiferencia hacia las inquietudes éticas, económicas, psicológicas, espirituales, así como ante las injusticias sociales. Habría que debatir, consensuar y construir objetivos valiosos que surjan de intercambios comunitarios, sin apelar prioritariamente al éxito económico y la prolongación incondicionada de los ciclos vitales, sino considerando la calidad y el sentido de la vida.
Martín Heidegger vio en el predominio del sistema tecnocientífico una consecuencia del olvido del ser. Todo olvido produce un vacío y aquello que está vacío tiende a ser colmado. Dado que ningún ente puede llenar este hueco, sólo queda la posibilidad de una ininterrumpida producción técnica que lo obvie.

En todas partes donde el ente nos parece deficiente –y todo parece deficiente para el insaciable querer del querer del hombre moderno- es necesario que se introduzca la técnica y, abusando de las materias primas que la Tierra-Patria le ofrece, produzca en masa sucedáneos industriales o post-industriales que alimenten nuestras voraces apetencias.

Y así se origina ese infernal círculo de producir para consumir y del consumir para producir que ha venido a ser el único acontecimiento verdaderamente notable del mundo actual.

Lo que la técnica, la tecnología o la tecnociencia ponen en juego hoy, a través de determinados proyectos de manipulación genética en el hombre, es su esencia, lo somete al peligro de una insidiosa y criminal deformación.

La única razón de ser de los productos es ser vendidos y usados. Tienen poca consistencia y vida efímera. Cuando se acumulan y no se gastan, se devalúan, se rebajan para acelerar su uso y consumo y… para quitarlas de en medio como sea. Casi todos los objetos-productos que nos rodean, obra del moderno sistema de la tecnociencia, son fungibles a corto plazo, en complicidad con el sistema económico basado especialmente en el consumo.

El mundo tiende a aparecerse ante nosotros, a desvelarse, como un enorme almacén de existencias (productos en existencia).

Pero es que también le ha llegado el turno a la Tierra. El hombre abandonado a su imperio que es el del tener más, el del consumir, ha dispuesto de todo el planeta como existencia. Y así también aquí es pertinente hablar de existencias o de reservas, de cereales, petrolíferas, etc. Toda la Tierra es un inmenso almacén.

Pero este almacén tiene una peculiaridad: no todas sus existencias se pueden reponer mediante la acción continúa de la tecnociencia y su disposición inmoderada no permite su renovación a un coste razonable. Además, para empeorar la situación, la carencia de esos objetos a los que se ha recurrido no se renuevan o lo hacen muy lentamente y su carencia no sólo nos priva de ellos sino que nos altera, nos modifica el hábitat, la morada, nuestra forma de vida…el uso de inmoderado de los recursos nos conmueve, nos altera y nos da miedo…. ¿Podrá la tecnociencia salvarnos?

Pero es que el asunto va más lejos, nosotros mismos no somos sino existencias en este mundo tecnocientífico. Fíjense: Hablamos de “recursos humanos” en vez de personal o personas, mucho más digno. La persona transformada en recurso y lo más grave, quien invento tal término está tan orgullosa de haber sustituido el viejo arcaico y despectivo término de personal –que viene de persona- y que se refiere a un colectivo de personas con unos aspectos comunes, por el de recursos, además humanos. Hemos pasado de persona a recurso, alcanzamos el estatuto máximo: somos capital humano, entiéndase bien, somos billetitos, monedas, no personas. Valemos porque sabemos, no sabemos porque “valemos”. El dicho general “esta chica vale mucho” se sustituye por “esta chica tiene un conocimiento cuyo valor de mercado es de 30.000 brutos”. Y aún mucho más grave…mediante el pago de su importe, que no por donación, acumulamos existencias de sangre, de semen, de óvulos….Los órganos, todavía, en su mayor parte, se donan altruísticamente. Pero no faltan ya noticias de quien vende un riñón, o lo que es peor lo venden sus padres o tutores, o…lo roban, drogando a la persona, extirpándoselo y dejándola tirada en parque…y se del caso.

El Hombre ha devenido en la materia prima más importante.

Bien, la naturaleza, el hombre mismo, ha devenido en recurso, en existencia, en almacén de fuerza, energia, vida… Todo es susceptible de indefinida explotación y manipulación
La técnica se caracteriza por: la trasformación del mundo en me-mundo o no-mundo, por la devastación de la Tierra –la última expresión es el cambio climático- y la degradación de la persona al rango de recurso disponible y…reemplazable.
Sólo el hombre verdaderamente libre ante las cosas, precisamente porque está abierto a la llamada del ser, es capaz de evitar los peligros de la técnica, y abrirse a sus beneficios e incluso reconocer en ella el misterio del desvelamiento.

BIBLIOGRAFÍA:
• Javier del Arco Carabias, Biólogo y Filósofo, es profesor de Universidad y Coordinador Científico de la Fundación Vodafone España http://www.tendencias21.net/biofilosofia/
• EFECTOS SOCIOCULTURALES DEL DESARROLLO TECNOCIENTÍFICO, Esther Díaz, En Estudios Sociológicos, Colegio de México, México, Vol. XXI, Nº 62, mayo-agosto de 2003.

Sesión 12: Identidad

LA IDENTIDAD

Concepto de identidad.

En la vida del hombre y la mujer están siempre presentes las preguntas: ¿quién soy yo?, ¿quiénes somos nosotros?

La identidad es una necesidad básica del ser humano en tanto poder responder a la pregunta de quién soy yo, es tan necesario como recibir afecto o el alimentarnos.

La respuesta que se logra no es absoluta y siempre está cambiando, pero nunca dejamos de buscarla.

Erich Fromm plantea que: "esta necesidad de un sentimiento de identidad es tan vital e imperativa, que el hombre no podría estar sano si no encontrara algún modo de satisfacerla".

Según lo que él expone, la identidad es una necesidad afectiva ("sentimiento"), cognitiva ("conciencia de sí mismo y del otro como personas diferentes") y activa (el ser humano tiene que "tomar decisiones" haciendo uso de su libertad y voluntad).

La identidad es como el sello de la personalidad. Es la síntesis del proceso de identificaciones que durante los primeros años de vida y hasta finales de la adolescencia la persona va realizando.

Se puede afirmar, entonces, que la identidad tiene que ver con nuestra historia de vida, que será influida por el concepto de mundo que manejamos y por el concepto de mundo que predomina en la época y lugar en que vivimos. Por lo tanto, hay en este concepto un cruce individuo-grupo-sociedad, por un lado, y de la historia personal con la historia social, por otro.

Los individuos, los grupos y las culturas tienen conflictos de identidad. Hay una identidad personal y varias identidades colectivas que debemos siempre de aunar en nuestro análisis.

No hay un solo "nosotros", sino varios, no excluyentes, sino superpuestos en la unicidad de la persona. Así, hablamos de: "nosotros los seres humanos", de "nosotros los latinoamericanos" o de nosotros "los argentinos”.

La identidad distingue nuestro colectivo de otros, así como la identidad individual distingue a nuestra individualidad de otras. La identidad colectiva es a la vez común y diferente, según el contexto. Por ejemplo, "nosotras los docentes" se opone a los "no docentes". El nosotros, es móvil y contextual. Son muchas las identidades colectivas y algunas incluyen a otras.

En algunos contextos culturales se da mayor relevancia a algunos "nosotros" (por ejemplo, "nosotros los blancos" – Sudáfrica, EEUU que son países que históricamente han tenido como colectivo social el tema del racismo) y, por lo tanto, cualquier otra característica queda relegada a un segundo plano.

Por suerte el mundo ha ido evolucionando y si bien aun en algunas partes del mundo se dan estas situaciones de marginación y racismo en general hoy gracias a la Globalización y la mayor comunicación hay actitudes que se han ido erradicando. No obstante el prejuicio social aun esta presente desde otros lugares.

Toda identidad va cambiando y supone alteridad. No se puede reconocer una identidad, si a la vez no se reconoce una alteridad que se presenta como su antagonista. Por ejemplo, para algunos yo puedo ser culto y para otros ignorante o mediocre. Estos antagonismos nos crean conflictos con los demás, pero también con nosotros mismos. Si el otro no confirma mi identidad, se transforma en una amenaza y es frecuente que se intente evitar el contacto con aquellos que nos amenazan, que ponen en riesgo mi identidad, mi autoimagen y mi autoestima. Recordemos lo que A. Maslow plantea en su Escala de necesidades Básicas, pone como una necesidad básica humana la necesidad de Afiliación, esto es ser parte de, sentirse reconocido por. En otras palabras el sentido de pertenencia.

Respecto a esto como origen el primer lugar en donde cada individuo necesita sentirse identificado y pertenecer es a su familia de origen. Vemos en muchos adolescentes que no se sienten identificados con su familia, se sienten excluidos por ella, o ellos la rechazan por alguna razón.

Se puede decir que la identidad es evolutiva y está en proceso de cambio permanente, lo que implica la afirmación de particularidades, pero también de diferencias y relaciones con los otros. Se trata de una pregunta siempre presente y cuya respuesta se busca en imágenes, fragmentos, recuerdos, historias, relaciones con uno mismo y con otros, esos "otros que no son si yo no existo, los otros que me dan plena existencia".

Si tomamos en cuenta ahora en que momento se define una determinada identidad, nos encontramos que fundamentalmente se va edificando a través de determinadas identificaciones que el sujeto va realizando en interacción con las personas significativas de su ambiente hasta alrededor de finales de la adolescencia (20 años aproximadamente y algunos mas probablemente).

Conformar una identidad es establecer un centro de gravedad en torno al si mismo, que implica esto que mas allá de los cambios internos y externos, mas allá de los nuevos conocimientos y saberes que uno incorpora, hay un Yo relativamente unificado, esto implica que el sujeto construye en casi dos décadas de existencia una posición básica de ser en el mundo que lo acompañara a lo largo de toda su vida, mas allá de los ajustes y replanteos posteriores que su existencia pueda depararle.

Esto significa que cada uno de nosotros tendremos determinados tipos de necesidades, impulsos, motivaciones (afectivos, espirituales, sociales, materiales ) que satisfacer , para sentirnos básicamente felices y realizados, a la vez y aquí es donde se arman grandes problemas, esto es: armar en base a esa identidad un proyecto de vida lo cual incluye vocación, profesión, ocupación (estudio y trabajo), sexualidad (formar pareja, consolidar una familia) un conocimiento acerca de quien soy, que necesito. Todo esto implica auto evaluación, autoestima etc.

El tema de consolidar nuestra identidad es entonces un trabajo que tiene una doble finalidad, por una lado encontrar un sentimiento interno de unidad, y por otro desde nuestras relaciones con el mundo el de singularizarnos, esto es diferenciarnos del otro. Pero además de ese reconocimiento implica que lo que hagamos nos permita algún grado de autorrealización y trascendencia. Maslow hablaba respecto a la necesidad de autorrealización con que no basta solamente que lo que hagamos nos haga felices o nos sea útil solo a nosotros, sino también que también a partir de ese sentimiento de autorrealización trascendamos a nosotros mismos dando a los demás algo también. Por ej. Si pensamos en el caso de la madre Teresa de Calcuta con la gran obra que ella hizo, allí tendríamos el grado de autorrealización al realizarla que pudo haber en ella que suponemos que estaba, pero además la trascendencia de su obra que trajo ayuda y bienestar a otros y que sembró un camino que otros aun hoy continúan.

Desde una observación más cotidiana, cuando reconocemos a alguien por su manera de hablar, de escribir, de caminar, de hacer por sobre otras personas es porque algo de la identidad se puso en juego allí. Esto no implica que identidad y creatividad vayan siempre juntas.

Esto ha sido al solo efecto de poner más en evidencia que cuando la identidad esta bien construida la persona logra singularizarse desde algún lugar del otro. Lo opuesto seria lo que comúnmente en sociología se lo llama el hombre masa. La masificación.

Así entonces hay una identidad como totalidad, como universo, que incluye varias partes o subsistemas:

1. IDENTIDAD SEXUAL O DE GÉNERO: implica asumir las cuestiones inherentes al sexo biológico, la feminidad, la masculinidad, el rol como hombre, como mujer, y como tales en relación al otro.

2. IDENTIDAD FÍSICA: Implica aceptación del propio cuerpo, y de este en relación al otro (quizás es en la relación sexual cuando uno se encuentra desnudo frente al otro donde se enfrenta mayormente esto, o ponerse en malla para ir al club, o la playa etc.) De hecho en los trastornos alimentarios Bulimia, anorexia, obesidad, vemos como el cuerpo es algo que genera vergüenza, rechazo, sentimientos de culpa (casos de abuso sexual). Por ello se evita el mostrarlo (usar ropas de talles mas grandes, o que no marquen la silueta, aún cuando se sea delgado, en hombres no usar shorts, sino pantalones largos, entre otros).

3. PSICOLÓGICA: Sentimientos auto estimativos, resolución de conflictivas familiares. Tipos de actitud. Control y manejo de los impulsos instintuales, agresivos emocionales. Autoconocimiento: quien soy, quien quiero ser, como serlo. Estructura de personalidad, dinámicas inconscientes.

4. SOCIAL: Grupo social de pertenencia (clase social), religioso, grupos secundarios de interacción (amigos, compañeros de estudio, trabajo). Los grupos sociales actúan como redes de apoyo y de sostenimiento o marco de referencia para el sujeto.

5. MORAL: Valores, códigos de ética personal, (a veces la religión actúa como proveedor de códigos de moral, lo que esta bien y no hacer) también las pautas sociales y culturales.

6. IDEOLÓGICA: Filosofía de vida. Creencias.

7. VOCACIONAL: Proyecto de vida, realización de una vocación o descubrimiento de lo que quiero hacer y ser en cuanto a profesión y ocupación.

Como vemos lo común es difícil cubrir todos los sistemas en cuanto a realización y satisfacción plena, pero de hecho bastaría con lograr un punto de equilibrio en cada uno o la mayor parte de ellos para lograr una identidad más sólida.

La relación de supremacía de igualdad o desvalorización grafica (más allá del aspecto involucrado) nos informara la integración total lograda por el sujeto, es decir la identidad como un todo, o la no unidad interna.

Fracaso o fallas en la construcción de la identidad, identidad negativa.

¿Qué sucede cuando por algún o algunos motivos un sujeto no logra ese sentimiento de unidad personal que es la identidad?...., no es difícil imaginarnos que se crea en el mismo un gran dilema existencial porque no se puede no ser, entonces si no se puede ser lo que se quiere se elige el camino de ser lo contrario a lo que se debiera ser (por naturaleza, deseos, impulsos naturales) o lo que los demás esperan que seamos.

Es algo así como si el sujeto llevara la contraria, ser lo contrario a lo que hubiese querido o podido ser. Lo conflictivo es aquí grave porque no es una elección sino una salida con un alto costo psicológico para el sujeto, para su calidad y para su proyecto de vida en un amplio sentido.

Lamentablemente en la actualidad encontramos, sobre todo en adolescentes y adultos jóvenes, como una actitud de no hay nada que me interese, esta todo mal, para que vamos a esforzarnos si después no hay trabajo….y en casos mas graves se refleja desde una actitud francamente agresiva y de violencia hacia su medio ambiente familiar y social.

Dentro de las problemáticas que esta conflictiva de la identidad plantea y quizás como un efecto de esto tenemos los cuadros de adicción (toxicomanías: drogas, alcohol, psicofármacos) y trastornos alimentarios como la Anorexia y la Bulimia y en el mas extremos de los casos el suicidio. A estas 3 últimas psicopatologías se las ha agrupado desde la Psicología como Patologías de la Autodestrucción, pues en casos extremos, cuando no han podido compensarse pese a los tratamientos terapéuticos y médicos, llevan a ella.

Así, esta identidad negativa se alimenta de todo aquello que es rechazable, censurable particularmente desde el entorno social.

En cierta forma una identidad negativa denota un conflicto con el mundo, una actitud de desconfianza y recelo de todo lo que de allí provenga. Implica dos grandes vacíos existenciales, no sentir paz interior al faltar ese sentimiento de unidad interior y no lograr desde alguna área de la personalidad (mental, afectiva, espiritual, material, social…) algún grado de autorrealización y un vacío de esperanza y expectativas futuras lo cual afecta a crear algún proyecto de vida en tanto no se ha consolidado de alguna manera algo que los filosofía llama “ser en el mundo”, esta implica interés por lo que pasa en el, y un deseo de ser parte activa del mismo. En otros términos es como si el sujeto no se identificara con lo que pasa en el, como que el mundo que lo rodea y él tienen necesidades diferentes, aquí con el agravante de que tampoco el sujeto sabe que es lo que necesita y cual es su deseo. Citando al escritor español Ortega y Gasset, el hombre nunca es solo el hombre, sino “el hombre y sus circunstancias”.

Tal como lo señala Erik Erickson el término "Identidad del Yo", describe ciertos logros en la comprensión que el individuo llegado al final de la adolescencia, debe haber alcanzado a través de toda su experiencia pre-adulta, para poder estar preparado para las tareas de la adultez. Agrega que este sentimiento de identidad es lo que nos permite experimentarnos a nosotros mismos como algo que posee continuidad y uniformidad y, por lo tanto, actuar consecuentemente.

El joven adulto adquiere un sentido estable de continuidad interior y de mismidad social que servirá de puente entre aquello que fue, siendo niño, y lo que va a llegar a ser, y que reconciliará a su concepción de sí mismo con el reconocimiento que de él hace su comunidad.

La pérdida del sentido de la Identidad, según Erickson, se expresa a menudo bajo la forma de una hostilidad mordaz y altanera contra los roles que la familia o la comunidad inmediata ofrecen como adecuados y deseables.

Cualquier aspecto parcial del rol, o todas sus partes, ya sea lo masculino o lo femenino, la nacionalidad o la clase social, la religión….la política, puede convertirse en blanco principal del desdén. Hay un fuerte rechazo hacia todo lo propio y sobrestimación irracional de todo lo extranjero. Al parecer, la vida, la fuerza y la felicidad existen sólo allí donde uno no está; en tanto que el lugar de residencia (el sentimiento de si mismo) se halla en peligro o bajo la amenaza de la ruina.

Variaciones en la expresión de la Identidad – Pseudo Identidades

Un individuo puede mostrarse en función:

a) de lo que es,
b) de lo que quisiera ser,
c) de lo que se permite ser,
d) considerado en relación al objeto:
e) en función de lo que los demás creen que es,
f) de cómo quisiera ser visto,
g) de cómo supone que los demás esperan que sea, vale decir, asumiendo pasivamente el rol que se le asigna en la vida.

Éstas (e, f, g), menos que las otras modalidades de funcionamiento, configuran pseudo – identidades, que a veces se combinan, se superponen o se excluyen pero que encubren la identidad auténtica o integrada.

En términos simplificados podría decirse que:

1. La identidad auténtica es el ser alguien, mientras que
2. El ser funcionando como algo, es la pseudo-identidad.
Los principales trabajos que hace un adolescente en pos de su identidad son:
1) Trabajo de reparar pérdidas en la construcción de una Nueva Identidad – su relación con los grupos de pares(los de su edad) y no pares.
2) El trabajo de existir en una posición Indecisa (el niño que fue dejando atrás) que progresa hacia la Exogamia (salida de la familia hacia el resto del mundo) y regresa hacia la Endogamia (revalorar a la familia pero desde otro lugar, no como un niño dependiente de sus padres sino como un adulto con su propia individualidad pero buscando una integración con ella).
3) En el aspecto afectivo, también ir hacia la construcción de un Universo Propio, autónomo y compartido con los pares.
4) La sexualidad el sentimiento de ser hombre o mujer con todo lo que ello implica desde lo biológico, desde los roles específicos, etc.
Como forma de supervivencia psicológica tendemos a reprimir aquellos aspectos que consideramos negativos porque nos producen angustia y/o sentimientos de culpa y/o depresión, es decir, porque nos bajan la autoimagen y la autoestima.

Disponible en Centro de Formación en técnicas de evaluación psicológica. Conferencia “La construcción de la identidad, fallas en la consolidación del sentimiento de si mismo: la identidad negativa”. Exponente: Lic. Marcela Álvarez : http://www.angelfire.com/ak/psicologia/identidad.html

Sesión 13:

Sesión 14: